Presurosa y recién bañada
se levanta la mañana,
incontables sonidos
despiertan el espíritu.
Madruga el gusto
prepara el chocolate.
Provienen chasquidos
de la masa que se amasa,
de la masa que se amasa,
y del horneado pan.
Madre, aves, brisa . . .
a dúo cantan cerca al ventanal
despertando tres garganticas,
que en do, re mí, fa . . .
adelantaron las notas
de la hermosa canción.
Sonidos . . .
Sonidos que atrapa el viento,
Sonidos que guarda el alma.
UN ÁNGEL DORADO.
UN ÁNGEL DORADO.

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