Me
gusta leer
cada
letra que se esparce
al cielo,
volando
entre ternuras, desparpajos, altibajos
una
vez seleccionados,
los
persigo por mar , tierra y aire
libre.
Pero
cuando leo. . .
nostalgias, rencores, sinsabores,malos amores,
el alma se compacta, se decepciona
la mente
e
imagino a la gente sin ganas de continuar.
Y es
que . . .
Por
qué llamarle amor
a lo que tanto sufrir produce?
Tal
vez nunca
existió
en aquella relación,
solamente se trató
de una
enfermedad actual
catalogada por la
ciencia,
“Corazón
partido en dos.”
¡Leer,
si que me encanta leer!
RIAMADO