De nuevo el horizonte
se abre ante las pupilas,
se abre ante las pupilas,
kilómetros
enteros devorarán los ojos,
prisioneras ocho horas las
manos estarán
carreteras
curvilíneas ,
activarán
la concentración.
El
volante
espera el contacto con mis dedos
canciones preferidas alegrarán el trayecto,
Ordenaré
al silencio
no
dejarme solita en la travesía.
El
ansia por llegar
y
ver de nuevo a mi madre,
hará
que sea corto el tiempo calculado
prometo andar a 100, kilómetros por hora,
total. . .
“Es
mejor perder un minuto en la
vida,
que
la vida en un
minuto.
Todo
estará bien
Confío
en el amor,
del
Dios que tanto amo.
RIAMADO.


















