Rápida y
velozmente
pasaron
los meses, los días,
cambió
un poco la fisonomía
que
solía permanecer,
un
poco desprevenida.
El
cambio hecho al azar
de
ciudad y de país,
logró
sacar las sonrisas
que castigadas
estaban.
¡Reinaba
la terquedad !
Que
bien se siente,
cambiar
de vez en cuando
de
la rutina diaria,
no
se que tanto daría
por
regresar de nuevo,
al
país de mis ancestros.
Por eso , por
mucho más. . .
Gracias
al cielo doy
por
el aquí, el allá ,
el
más, el más allá.
RIAMADO

Gracias a Dios eres normal; diria yo. un abrazo.
ResponderEliminarY olé.
ResponderEliminarSaludos