Frescura sabia de savia viva
su verde campo tesoro natural,
alfombra húmeda , preciosa
acaricia la vida,
con suave frescor
y aroma natural.
Quién no ama el verde de montañas?
Preñadas de capullos y flores
fantásticas
al cielo miran sin cesar.
Ningún ser humano pudo sembrarlas!!!
Aves silvestres escupieron semillas
dispersándolas sobre valles y llanuras.
Ahora el verde sirve de cama!!
Bienvenidos sean los visitantes
Rojo, azul, amarillo . . .
Pero siempre respirará tranquilo
el verde, verde . . . esperanzador.
RIAMADO