Veraneras rojas en terraza libre
estrujan
sonidos inconmensurables,
el agua complacida los bordes enternece
hay
paz en los días, hay lluvias
sedosas.
Imágenes transparentes transitan el remanso
cual fantasma intenso adherido a barandas,
surgiendo imagen
brindada por cimiento
convirtiéndose en ánimo en las tardes
calladas.
Oh
rojizo impulso venido de lejos
ayúdame con versos, prosa, poesía,
a sentir
la brisa de los mares nuestros
evaporando nostalgias del alma mía.
Puente,
puentecito no cuentes mis penas
solo
pare flores de subido tono,
que
no las destiñe el tiempo
ni
el sol en agonías.
Riamado
