Lo
que el alma me dicta
buscaré
en las gotas del agua bendita,
la
mano que amo
y tanto
necesito.
Mira la sombra apriétame fuerte
nunca
me sueltes,
amor
de mi existencia.
Tampoco permitas
que
se desvanezca,
la
esencia en que habito.
UN ÁNGEL DORADO



