Cuéntame si tocas la noche, el día
si la tarde
distrae su pensamiento,
enviándome al fondo de los recuerdos
donde suelen llegar los sentimientos,
que hacen curso para el olvido.
Dime sol solecito si le viste pasar por
ahí
con su habitual camisa y chaqueta azul,
trátalo bien no alteres su ser
porque es todo lo que tiene a su haber.
Aguas oceánicas llévenle mis abrazos
humedezcan las desérticas noches,
para que los amaneceres luzcan radiantes
aunque nunca logre estar a su lado.
UN ÁNGEL DORADO.















