Corren presurosos los sonidos del tic tac
vuelan cual gacelas persiguiendo presas,
zozobra el tiempo de la larga espera
se quiebra la paciencia, de peor manera.
¿Dignísima señora prima del
letargo
Será mucho pedir si saboreo
el trago
mientras se lava los
dientes
y a la cita, llega
puntualmente?
Oh! Esperar. . .
Pobre de aquellos que la toleran
y ríen dichosos, en su larga ausencia.
Quizá nací para no desesperar
por eso a la espera…
¡¡Que me la envuelvan!!.
UN ÁNGEL DORADO.

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