Que desocupes
Lo
que guardan tus bolsillos.
Que
borres
Los
deseos nacidos en mirar perdido,
de
ausentes roces y negados toques.
Que
me confirmes
¿Quieres
andar por los tejados?
¿Recorrer
los prados en noches de fulgores?
O tal
vez, sentarnos en el faro vacío
para
acompañar a la lechuza errante?
Sabes
que de noche veo mejor
y escaparte
sigiloso, es un plan ya conocido;
mejor,
me quedaré y aquí te esperaré.
UN ÁNGEL DORADO.

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