la lluvia bajo el paraguas
para robarte,
ese abrazo que tanto pedí.
Te contaré las historias
que guardadas siguen para tí.
Escucharás las canciones
que compuse,
mientras paseamos en bici
por las calles de changó.
Pero. . .
Como advierto que nunca volverás,
a otra ciudad me iré
y así nunca esperaré,
a quien jamás ha de volver.
RIAMADO.

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