Un
tanto desanimada
se
pasea la razón,
culpa
al corazón
porque
volvió a creer.
Aléjate
sentimiento
no
intentes florecer.
Luce
tus verdes hojas
engalana
otro jardín.
Espinas.
. .
Sí,
espinas rozaron
el
delicado mirar.
UN ÁNGEL DORADO.

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