Maderos fuertes de belleza escasa
soportan
el paso de caminantes.
El
sol endurece cada tronco suyo
para
que resistan,
aquellos
días magros
que
la vida brinda.
Flor florecita de la campiña dulce
besa
con los pétalos,
la
armadura inerte
del
bello puentecito.
UN ÁNGEL DORADO.

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