Senderito
verde de los pies azules
caminito
curvo con olor a pinos,
sacien el jadeo
que respira el pecho
bésame
los ojos
arena rojiza.
Abrásenme
ramas consientan mi vida
brisa
fresca y tierna sonríe conmigo,
no
hay pájaros ni luna en la caminata
solo
ruidos tenues en la noche tibia.
¿Dime
dónde has ido pensamiento mío?
¿Dónde
te refugias cuando te persigo?
Respóndeme
ahora mírame a los ojos
quiero
ver en ellos la respuesta justa,
para
que acompañe . . .
mi
andar por el sendero.
UN ÁNGEL DORADO.

No hay comentarios:
Publicar un comentario