Que
el sol se acueste temprano
y la
luna nueva su brillo regale,
para
seguir mirando el paisaje
que
escondido duerme,
tras
las montañas.
Será
mi compañero el felino astuto
y cuando el alba toque mis sentidos,
correrá
gustoso sobre los tejados
recuperando
el tiempo,
que
perdió a mi lado.
UN ÁNGEL DORADO

No hay comentarios:
Publicar un comentario