Avísame
lluvia grosera cuando decidas venir
para
cambiar el parabrisas y el espejo
retrovisor,
pues
opacas lo que tocas con tu loco
chapuzón.
Y
que decir de aquellas lámparas
solo
brillan a media luz,
el
color se halla perdido
don señor sol, las deterioró.
Ahora.
. .
Con
mucho son y poco ton conduzco
espero
salir ilesa del color oscuro y gris
que
algunas nubes guardaban,
y por cosas del destino
soltaron
sin pedir permiso.
UN ÁNGEL DORADO.

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