Se rompe el cristal
en
finos fragmentos,
entre sonidos filosos
se
esconde el silencio,
de
voces que mueren
en
cautiverio.
Cosas
hermosas tiene la vida
pero
escondidas el corazón mantiene.
Griten
calladamente pero griten
resuciten
con la brisa opaca,
en
algún lugar la risa viajera
es
feliz con otras,
de
su rango y estirpe.
UN ÁNGEL DORADO.

No hay comentarios:
Publicar un comentario