Devota manía
cargar
el peso de la pluma,
esa
que factura la inspiración
y
sigue las corrientes de la imaginación,
arañando
como el puma
los
versos, la poesía. . .
Si
he de ocultar las letras
será
cuando el sol me queme,
así
y solo así, rociaré las llagas
para
que no lastimen.
UN ÁNGEL DORADO

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