En un rinconcito del ser
yace
escondida la motivación,
por
eso no ríe el payaso
por
eso llora la razón.
Cuéntame
de tu aflicción
Dime
quien lastimó tu corazón.
Si
tu pena no es del alma
del
cuerpo o económica,
entonces.
. .
habla
y explica .
Pero
ríe, ríe, ríe
espíritu
de miles sonrisas,
hasta
cuando rojo sea el color de tu nariz
y
en tu mirada. . .
BRILLE
LA NIÑA DE TUS OJOS.
UN ÁNGEL DORADO.

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