A escasos minutos de Santa Marta
bordeando el Atlántico y saturando el aliento,
encontrarás la belleza innata de la naturaleza
enmarcando un pueblo llamado Taganga,
Incrustado en la falda que viste la dama
verdor de aceitunas, rocas marrones,
azul de sus aguas y un cielo
entero.
Su gente se impregna con el visitante
el calor humano es confianza evidente.
Alista el sentido encargado, permítele elegir
y sean las papilas gustativas,
las que inicien el festín en la isla, en el mar.
Por eso y por
tantas cosas, jamás concebiré
que a Colombia vengas y olvides visitar
a Taganga.. .
Paraíso Terrenal.
UN ÁNGEL DORADO

No hay comentarios:
Publicar un comentario