humedecido está el plumaje con agua
salada,
aleteo sin rumbo fijo siguen vírgenes
las ansias
por encontrarte cada tarde esperando mi salida.
Canto
melodías para que te duermas
arrullo como toda ave buena tus mañanas,
sin embargo te siento distante,
distraído
¿será
que el amor está un poco raído?
Contesta mis quejas emite siquiera un silbido
y al instante regresaré para verte escucharte,
para calmar los temores que diariamente se anidan
por tus constantes vuelos y el amor entumecido.
UN ÁNGEL DORADO.

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