viernes, 28 de marzo de 2014

A S I . . .


Como el agua del  río su cauce sigue
soportando   troncos, piedras y  verano,
el sentimiento no teme a quien le persigue
porque solo cumple   mandato divino.

Sencillo, risueño, noble, humilde de corazón
contagia la vida de quien sin bendición,
desea tenerle  verle, abrazarle
y   juntitos  un día poder estar. 

Su personalidad ¡Oh cielos! la admiro
respeta con ahínco y afán la verdad .

Nació  para    dar  amor   y . . .
hace  tiempo, mucho tiempo que lo consiguió.

 UN  ÁNGEL  DORADO.


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