Afloja las amarras dame libertad
déjame vetar, tu
falsa integridad,
suelta las caricias
que deja el respirar
vete de mi lado, ancla en otro mar.
Si alguna vez sedujiste mi torpe caminar
y decidiste formar parte, del legendario pesar,
hoy; no tolero más, tu nefasta compañía
¿acaso crees que serás, quien guíe la
vida mía?
¡¡No, no mi señora;
declaro la vacante, firmo su despedida.!!
UN ÁNGEL DORADO.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario