viernes, 25 de abril de 2014

S O L E D A D. . .


Afloja las amarras dame libertad
déjame  vetar, tu  falsa  integridad,
suelta  las  caricias que deja el respirar
vete de mi lado, ancla en otro  mar.

Si alguna vez  sedujiste  mi torpe caminar
y decidiste  formar parte, del legendario pesar,
hoy; no tolero más, tu nefasta compañía
¿acaso crees que serás, quien guíe la vida mía?

¡¡No, no mi señora;
declaro  la  vacante, firmo su despedida.!!


UN ÁNGEL DORADO.


No hay comentarios:

Publicar un comentario