Anoche. . .
Sobre sábanas blancas tu silueta contemplé
pero, oh cruda realidad viví . . .
eran solo visiones y falsas
ilusiones.
Cerré mis ojos y asida a tu pecho respiré
Sustrajo mi aliento el tuyo para no soltarle jamás,
guardarlo siempre querré . . .
para que por mi suspires y yo,
suspire siempre por ti.
¡Oh sentidos nunca mas engañen!
Dejen que toque el sentir y vuele sin condición,
visitar quiero los parajes donde se esconde el amor
ese que a la vida nutre . . .
y ataca tristezas sin compasión.
Sí . . .
Percibí que la ensoñación,
merodea un poco el vivir.
UN ÁNGEL DORADO.

No hay comentarios:
Publicar un comentario