Sucedió un día . . .
Mientras regaba
y platicaba con las plantas
percibí que observada
era,
intenté buscar lo que me inquietaba
y ¡O h!, descubrí
una tierna chica.
Era la salamanqueja que sin prisa y sin
apuro
me miraba fijamente y sin casi parpadear,
sacaba una y mil
veces su lengua larga delgada
intentando poder atrapar la gota de agua
colgada.
De ánimo me vestí y al punto le pregunté
¿ Vigilas mi presencia en el jardín?
No se hizo esperar y en do mayor,
su respuesta entonó.
su respuesta entonó.
Desde entonces sobre nuestras flores vive,
la llamamos . . .Marlita Salamanquita
Sí, si. . .
Detecto
las energías de los seres en general.
UN ÁNGEL DORADO.

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