lunes, 28 de abril de 2014

HABLAME DE ALGO SIN FIN

De  lo que  jamás acabe
de horizontes sin finales,
y  amores que perduren.

De  cuerpos  hechos trizas
amasando  la delicia,
del infinito apego.

El que cura la locura
de sueños sonámbulos,
de noches solitarias.

Como los besos  robados
al final del gran pasillo,
en el aire, sobre el heno.

Como debe ser la libertad
esa que rompió los aros,
de infinita esclavitud.

De algo, que  perdure. . .


UN  ÁNGEL DORADO.
  



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