Albergo los paisajes pintados con amor.
Navego entre acuarelas y cuando el sol
se oculta,
los grises y azules parecen sollozar.
Acaba
el día la tarde muere
Reman
las aguas corren las nubes,
movimientos acordes despiertan los lamentos.
La orilla en silencio escucha el
quejido
olas implacables ensordecen la arena,
cuerpos inertes el mar los devuelve
y
los espíritus, quedan en el limbo.
En
un rincón de mi alma. . .
UN ÁNGEL DORADO.

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