Confiamos en ti desde niños, desde siempre
abrazamos
la fe que nuestros padres forjaron,
hoy
desde
el filo de la tristeza nublada,
te
pedimos de hinojos
regálele salud,
a nuestra madre
amada.
Pasan
los minutos cargados de vigilia
de
impotencia absurda,
de
falta de noticias.
Nadie
explica lo que pasa
lo que dicen los galenos,
mi
alma se hace trizas.
Viajaré
y a su lado estaré,
y a su lado estaré,
con
la ayuda
infinita
de
nuestro Padre Celestial.
RIAMADO.

Toda suplica que se eleva al creador y que va cargada de fe en armonia, muy seguramente sera oida sin altivez.
ResponderEliminarHabéis escrito algo completamente cierto, gracias por vuestras palabras.
ResponderEliminarSaludos