miércoles, 15 de abril de 2015

D I O S. . .



Confiamos  en  ti  desde niños,  desde siempre
abrazamos  la fe que nuestros padres forjaron,
hoy
desde el filo de la  tristeza nublada,
te pedimos  de  hinojos
regálele salud,
a  nuestra  madre   amada.

Pasan los minutos cargados de vigilia
de impotencia absurda,
de falta de noticias.

Nadie explica  lo que pasa
 lo que dicen los galenos,
mi alma se hace trizas.

Viajaré    
y   a  su lado  estaré, 
con  la ayuda  infinita
de  nuestro  Padre Celestial.


RIAMADO.

2 comentarios:

  1. Toda suplica que se eleva al creador y que va cargada de fe en armonia, muy seguramente sera oida sin altivez.

    ResponderEliminar
  2. Habéis escrito algo completamente cierto, gracias por vuestras palabras.
    Saludos

    ResponderEliminar