martes, 14 de abril de 2015

QUIERO . . . DECIRTE


Que tu voz  supo  a milagro
pero   conocerte,
diluyó  las emociones  vividas sin vivir.

Quizá llegué  tarde a la    fiesta de tu vida
o tal vez, 
no  fui  la invitada que a ciegas  esperabas.

Ahora. . .
Cuando la película observo,
Comprendo  que una  ilusa  fui
al  pretender,
que me amaras a mí.

Guardaré éste amor
en los pliegues del alma,
para  cuando decidas
regalarle, 
el lugar que se merece…


RIAMADO.



2 comentarios:

  1. Letras sabias. todo lo has profetizado. felicidades

    ResponderEliminar
  2. Son las letras el vehículo preciso, para lanzar al infinito todo lo que a diario acontece y eso le quita peso al pensamiento. Es una pequeña terapia.
    salud saludos

    ResponderEliminar