Se
derrumbaron temores que
purgaban sus penas
debajo de
sombras dudosas y difusas,
escarbaron
los cimientos de
esfinges reales
y hoy
pueden entender,
el verso
desconocido.
Faro distraído
que en tardes
de vigilia,
Ignoras
el
eco de voces
preocupadas,
coméntale a las
olas que se estrellan sin
querella
si de
verdad confías en
ellas,
o
prefieres apagar la luz
que podría
ser su guía.
Temor. .
.
¿
Por qué
temer cuando falta
la claridad externa?
Acaso el brillo que el alma brota, no es
suficiente
para el
sendero iluminar?
UN ÁNGEL DORADO

No es sufiente brillar con luz propia; siempre sera necesario una lampara amiga que te ilumine tu camino; las sombras matan la luz alegran.
ResponderEliminarLa luz interna debe ser quien nos ilumine el alma y ésta, proporciona doble luz a nuestra vida diaria.
ResponderEliminarGracias por su aporte, será tomado en cuenta.
Saludos