jueves, 15 de enero de 2015

2 0 1 5. . .





Gracias  Dios por permitirme
iniciar su recorrido
con  el mejor  de mis pasos,
reír  en serio
evitando  simular gestos,
que dañen los  buenos intentos.

Que  mi  trabajo siga la tónica
que siempre lo ha caracterizado,
percibir y  hacer el bien
aunque jamás, 
pueda ver
quien  lo reciba.

Que   la  salud  sea  bendecida
y todos  los  seres  humanos,
podamos vivir tranquilos.

Que seas  tú quien decida
lo que  has  de  dar,
a  cada  uno.

UN  ÁNGEL  DORADO.





No hay comentarios:

Publicar un comentario