Como
aves
volaron los
escasos días de vacaciones,
pero
alcancé
a danzar
en sueños, cada melodía perdida.
Viajé
por tierra, mar y aire
a todos
los sitios anhelados,
lavé
con aromas frescos
las
tristezas y cansancios
del
alma, del cuerpo.
Ahora
regreso
livianita, entusiasmada, positiva,
me esperan muchos días
de trabajo
absoluto.
Gracias
Dios
por la
vida y todo lo hermoso,
que me has regalado.
UN ÁNGEL DORADO.

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