Una vez en la carpa,
el dueño de la función . . .
Habla,
habla y sonríe con sus mil caras
palabras
y
suspiros llenan el universo,
quizá quería
escuchar
como sonaba el trío
y
el intento le falló,
pobre,
pobre payaso engreído.
Que
valor tiene para vos la sinceridad?
Juzgar al libre albedrío
y de
manera irregular,
compromete
la
bella personalidad.
La
licencia para sentimientos ultrajar
debe
ser renovada por respeto y lealtad,
sellados
un día cualquiera
con
tinta indeleble,
esa
que sella la amistad, la verdad.
Por
ello en nombre de Dios . . .
No
olvide dar a Dios, al César,
lo
que a cada uno le toca.
Que
sabes usted payaso indolente. . .
¿Acaso
percibe el dolor de los asistentes?
¿Tiene idea de lo que llora el alma engañada?
No,
que va . . .
El
sentir le falló por completo.
Recuerde
que el amor es de dos
y
donde hay o existió amor,
difícil
es convertirlo en amistad
mi
estimado bla,
bla, bla.
UN ÁNGEL DORADO.

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