lunes, 4 de agosto de 2014

NO. . .



Charlar  con tu cauce
mucho menos  escucharte,
cuando  el mundo duerme
y el silencio entra en vigilia.

Háblame río, háblame lo ruego
recuerda que cuando llegue la sequía,
entonces ya  no escucharás
la voz que te llama,
la orilla que te espera.

No es fácil Río grande
juro que no es fácil,
verte correr y sin poder
navegar en ti.

UN ÁNGEL DORADO.


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