Ignoraré
el pregonar
del
rebuscado profanar,
al
mutismo invocaré
para
que selle tu mal.
Con
fragmentos de rosas
los
oídos moldearé,
para
que nunca, nunca escuchen
el
sonido del desdén.
Señorial
e inteligente
se mostraba
el ángel del agua,
pero
que lejos estaba
la
aureola,
de
su sien.
Hoy por
ello he decidido
descansar el pensamiento,
sobre la mansa corriente
del inefable,
ignorar.
RIMADO.

Ja ja aj en buena hora como dien ustedes; has podido medida tomar; indiscutible sentido del reflexionar. buen trexto.
ResponderEliminarVamos tío, habéis entendido muy bien, lo importante es reflexionar, aunque tarde sea.
ResponderEliminarSaludos