viernes, 13 de marzo de 2015

P O R . . . R A R O . . .



Atando  cabos que sueltos   quedaron
uno a uno hoy,  pude   amarrarlos,
 raros, muy raros  eran los cuentos
que  seguidamente ,
solías  contar.

Que  estoy  solo,   pero no
que  no  soy  feliz,  pero sí, 
que  te  extraño, pero no es así
que  me   amas,
¡Que mentiroso  sois!

Suspiro, respiro, tomo  aire fresco
y exclamo  convencida,
¡Aunque raras  suenen  tus  historias
siempre,  siempre,
serán  las mejores!

RIAMADO.

  

2 comentarios:

  1. Jaja como quien dice; incredula eres de principio a fin; un cuento bien contado.

    ResponderEliminar
  2. Creer en cuentos raros, a veces es divertido.
    Gracias lápizescribe por vuestra apreciación a las letras.
    Salud

    ResponderEliminar