Le
vi morir
y
sus patitas quedaron,
rígidas y
estiradas
mirando todas al cielo.
¡Soy
culpable!
Le
escuché a la conciencia.
Apareció
la angustia
invadiendo
el sistema nervioso,
pero
el sonar de mi phone
diluyó
el momento,
sacando
de mis adentros
un
tanto de alegría.
Amigo;
Si,
el amigo llamooó !
Y
al instante el suceso comenté.
Que
gran alivio se siente
cuando cuentas
con amigos,
para
compartir momentos.
Y
vaya enorme sorpresa
degustada
por
mis ojos.
En un abrir y cerrar instantes
el pequeño salta
montes,
yacía
boca
arriba
burlándose,
de
la falsa alarma.
RIAMADO.

ja ja ja divertida historia; como decimos en Colombia un falso positivo. buen escrito.
ResponderEliminarVamos, los animalillos también tienen sus mañas.Buen día tengáis,
ResponderEliminarpoeta Lapizescribe.
Saludos