No es para
consolarte
tampoco
por escribir
y no más,
es para
que tu espíritu
se acoja
a la voluntad,
esa que
Dios le imprime
a
lo que ha de pasar.
Nada podrá ocurrir
cuando
habla la verdad,
entonces
amigo mío
guarda
el temor al hecho
libre de
todo saldrás.
Tienes
mi blanca amistad
y una
rosa roja,
cobijando la
hermandad.
RIAMADO.

Buen consejo habrias de dar; en cuanto a un amigo que en algun moemnto fe debio de faltar. bien.
ResponderEliminarSuele suceder, Lápizescribe. La buena amistad es tan valiosa como lo es un hermano, una hermana.
ResponderEliminarSaludos