quiero hallar en el ambiente
frescura para mi alma,
pero son tantas las tristezas que captan mis sentidos,
que pretender no aceptarlo es casi un imposible.
Confiados duermen muchos niños
en grandes terrazas ajenas,
pero son tantas las tristezas que captan mis sentidos,
que pretender no aceptarlo es casi un imposible.
Confiados duermen muchos niños
en grandes terrazas ajenas,
soportando las inclemencias
que la vida les regala.
Cómo pedirle frescura a mi alma
si mi corazón de tristeza se apaga.
RIAMADO

las miserias humanas a quien tiene una sensible alma, indescriptiblemente entristecen.
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