Te atreves criatura visitar los lares
que
un día confiaron en tu volar,
se
abrieron las puertas para recibirte
pero
atrevidos fueron tus requerimientos.
Fue tanta la osadía y el mal actuar
que perturbaste la estancia ,
produciendo malestar.
Sigue
tu camino
deja
de gruñir,
nadie
escuchará
tanto refunfuñar.
Cerrado
seguirá por siempre
el
castillo donde habitan,
las
buenas hadas madrinas.
UN ÁNGEL DORADO.

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